Entrevista · Medios

Entrevista: ¿Para qué sirve realmente el periodismo local?

Una conversación sin protocolo con una editora que ha visto medios nacer, sobrevivir y cerrar.

Retrato candid de una mujer en un pequeño escritorio editorial revisando páginas impresas con luz cálida

Ana Goikoetxea lleva diecisiete años trabajando en medios de comunicación regionales del País Vasco. Ha sido redactora, jefa de sección y ahora editora de un medio digital que cubre el área metropolitana de Bilbao con un equipo de cinco personas. Cuando le propusimos hablar sin guion prefijado sobre el estado del periodismo local, aceptó con una condición: «Que no sea una conversación para quejarme. Hay mucho de lo que quejarse, pero también hay cosas que funcionan y que casi nadie cuenta.» Empezamos por ahí. La primera pregunta fue directa: ¿para qué sirve el periodismo local en 2024, cuando cualquier persona puede seguir lo que pasa en su barrio a través de grupos de WhatsApp, perfiles de Instagram y vecinos que tuitean en tiempo real? Su respuesta fue más matizada de lo que esperábamos. «Esas fuentes informales son muy valiosas para la velocidad, pero no tienen memoria institucional ni capacidad de contextualizar. Cuando un ayuntamiento aprueba un plan urbanístico a las once de la noche en el último punto del orden del día, la mayoría de los grupos de vecinos no saben qué significa. Nosotros sí podemos explicarlo. Ese es nuestro hueco.»

La conversación derivó hacia las contradicciones internas del sector. Goikoetxea es clara sobre algo que pocos editores dicen en voz alta: la dependencia de la publicidad institucional — anuncios de ayuntamientos, diputaciones, agencias públicas — crea una tensión real con la independencia editorial. «No voy a fingir que no existe ese problema. Existe. La pregunta es cómo lo gestionas de forma honesta con tus lectores.» Su respuesta ha sido publicar anualmente un informe de ingresos y fuentes de financiación, una práctica que según ella «incomoda a algunos anunciantes pero genera una confianza que no tiene precio con la audiencia». Le preguntamos también por los límites del periodismo local: hay historias que una redacción de cinco personas simplemente no puede investigar, hay fuentes que no hablarán con un medio pequeño y hay temas que generan represalias desproporcionadas para una empresa frágil. No rehuyó ninguna de las respuestas. Esa franqueza es exactamente el tipo de conversación que queremos traer a Deltaastone.